• Govinda Yoga Studio

[...]Nos acercamos a la vida de acuerdo a nuestra conciencia condicionada, conformada por nuestro medio interior y exterior y, por lo tanto, estamos seguros de ver las cosas de cierto modo particular y de forma distinta a otras personas. Gran parte de nuestro comportamiento será una reacción de lo antiguo frente a lo nuevo, la antigua conciencia condicionada frente al momento nuevo.  En ocasiones nuestros actos nos producen desazón, sufrimos dudas y angustias y experimentamos ideas de correcto e incorrecto, bueno y malo, según lo que hemos aprendido.  Ello pertenece a la antigua conciencia, a la reacción en lugar de a la acción. 




Hasta que no despejemos nuestros condicionamientos de la conciencia, no seremos libres para ser realmente concientes.  La consciencia intrínsicamente es pura y luminosa, pero continuamente se ve manchada por la intrusión de las impresiones de los sentidos.  Estas se acumulan de forma que la consciencia no puede hacer su función clarificadora, se trastorna y se torna torpe.  No es libre puesto que funciona a tenor de los estados que actúan sobre ella.


Con el fin de renovar nuestra consciencia, lo primero es observar a ésta y a la vida, que siempre es nueva.  La vida fluye y fluctúa siempre y, a raíz de ello, la conciencia puede renovarse y fluir con ella.  Si las cosas se tornan inamovibles, no existe oportunidad posible para que nadie se renueve.  Uno sería siempre un viejo.  Pero no es así.  La verdad es que todo es impermanente, para bien o para mal, según nos parezca.  Con el fin de renovar la conciencia, uno debe ser consciente de todas las actividades, emociones y pensamientos que tiene.


Con el fin de entendernos a nosotros mismos o de renovar nuestra consciencia, el único trabajo a realizar es el desarrollar una atención total hacia nosotros mismos y hacia lo que está pasando.  A lo largo de la vida actuamos, sentimos, pensamos y hacemos muchas cosas, pero existe en todo ello un factor vital que es básico: consciencia clara o darse cuenta.  Lo que estoy diciendo es que la conciencia está condicionada, lo cual provoca que reaccionemos frente a la vida de acuerdo a este condicionamiento, pero la consciencia, el ser consciente, no está condicionada por nada.  Es una percepción puramente objetiva sin interferencia del sujeto, del sí mismo, del ego. 


El ser consciente es desprendido o desapasionado: un proceso objetivo del ver, el oír, el experimentar y el entender.  Cuando uno es consciente, no se preocupa por los conceptos, no hay ideas preconcebidas en el momento de ser consciente.  De otra forma se convertirá en un producto de la condicionada percepción de los sentidos y la conciencia habituada.  A ello se debe el que no podamos concentrarnos en la verdad, pues ésta no puede ser reconocida.  Si algo puede ser reconocido, significa que ha sido conocido de antemano y lo conocido es lo viejo.  La verdad siempre es nueva.  A lo que podemos referirnos como la verdad, no es la verdad.  Podemos atesorar muchos conceptos acerca de ella.  Cuando uno encuentra la verdad, no existe acto de reconocimiento, solo consciencia de ella, y la consciencia no se conforma sobre la memoria.  La que hace esto es la percepción.  La percepción es como un espejismo, que parece real hasta que nos acercamos a él.



La conciencia, por lo tanto, no puede ser renovada por medio de la percepción sino por la atención absolutamente despierta y la comprensión correcta. La meditación es el camino para eliminar las barreras frente a la realidad, es la energía creativa en cada uno de nosotros.  Hemos de cultivar la consciencia de cómo devenimos, de cómo vivimos momento a momento.  No existe necesidad de buscar algo exterior como autoridad, ni siquiera un gurúCultiven su propio gurú, que es la consciencia, el mejor amigo que no engaña a nadie.  De este modo, aprenderán a entenderse a ustedes mismos, su propio potencial creativo y despertar del sueño.  Si despiertan totalmente, podrán ser libres y felices.



Bibliografía: Vipassana, el Camino de la Meditación Interior



Seguramente hayas escuchado hablar de los radicales libres y del daño que hacen a nuestra salud. El estrés oxidativo es una consecuencia precisamente de estos radicales libres. Y es que cuando los antioxidantes que tenemos en nuestro cuerpo no son suficientes para contrarrestarlos, las células se oxidan lo cual lleva al envejecimiento y muerte celular.


El estrés celular, puede llevar a enfermedades como: envejecimiento prematuro, artritis reumatoidea y enfermedades cardíacas y neurodegenerativas, enfermedad autoinmune y cáncer.


Frenar el estrés oxidativo es fundamental para nuestra salud. Lo grave es que estamos continuamente expuestos a los radicales libres.



CAUSAS DEL ESTRÉS OXIDATIVO


Las causa principal como podrás adivinar es el estrés, y no sólo el estrés con el que lidiamos día a día en nuestras vidas; sino que también estresores externos como son la polución, una dieta desbalanceada, y problemas emocionales no resueltos, pueden ser la causa de la acumulación de radicales libres en tus células


QUE HACER PARA COMBATIR EL ESTRÉS OXIDATIVO


Dieta rica en antioxidantes

Uno de los factores más importante para combatir el estrés oxidativo es llevar una dieta rica en antioxidantes. Es importante comer frutas (especialmente frutos rojos) y verduras con regularidad, e incluir en nuestra alimentación diaria alimentos tales como los cereales integrales, frutos secos y el té verde. Para alegría de todos, también se recomienda el chocolate y una copa de vino!

Agregar en nuestros condimentos aquellas especias con más antioxidantes como el jengibre y la cúrcuma.

Se puede considerar consumir suplementos de antioxidantes para curar los daños a tus células que ya se están produciendo y aumentar su protección.

Por el contrario, las carnes rojas y la panadería industrial, cuanto más lejos, mejor.


Practicar Yoga

La práctica de yoga regular que incluya posturas (asanas) y respiración controlada (pranayama) puede reducir el nivel de estrés oxidativo y aumentar los niveles de antioxidantes en el cuerpo.


Meditar

La práctica de meditación ayuda a mantener un estado mental de calma, lo que reduce el estrés oxidativo.



Cuidarse del Sol

Si bien es necesario tomar al menos 15 minutos de sol diario para producir Vitamina D, a veces los rayos ultravioletas pueden ser muy perjudiciales. La sobreexposición a los rayos UVA es uno de los principales motivos que originan la aparición de radicales libres. El estrés oxidativo causado por el sol provoca lesiones en el ADN y alteraciones como, por ejemplo, el fotoenvejecimiento (envejecimiento prematuro de la piel causado por el sol) y la hiperpigmentación.


Esperamos que hayas disfrutado de este artículo y que lo compartas con aquellos seres que crees que lo necesitan.



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Las enseñanzas del Mahābhārata reflejan las doctrinas de algunas de las escuelas filosóficas de la India, como por ejemplo las escuelas Sāṃkhya y Vedānta. Pero el Mahābhārata es sobre todo una exposición detallada del concepto de dharma, que se refiere a las distintas obligaciones sociales, familiares, religiosas y políticas que cada persona debe cumplir de acuerdo a su situación social y de pertenencia a una casta determinada.


El concepto de dharma se presenta como uno de los puruṣārthas o fines últimos de la vida humana. Esta doctrina, tan típica del pensamiento filosófico de la India se origina en las enseñanzas del Mahābhārata. El ser humano, puruṣa en sánscrito, es un ser racional, libre y responsable; un ser encarnado que vive en este mundo como consecuencia de la ley del Karma. La doctrina del Karma, unida a la creencia en la transmigración de las almas y en la reencarnación sostiene que las acciones libres del ser humano determinan las condiciones en las que debe nacer al reencarnarse. El proceso de nacimiento, muerte y reencarnación se lo conoce con el nombre de saṃsāra.


La doctrina de los puruṣārthas es un desarrollo de la teoría ṛṇa que significa que no somos seres aislados. Por el contrario, el ser humano debe adecuar su existencia al orden que regula la sociedad en la que vive y al universo material. Esto implica el esfuerzo por combinar la búsqueda de un bienestar material y psicológico a través de los tres primeros puruṣārthas: dharma, kāma y artha, junto con el deseo y esfuerzo por alcanzar la liberación final o mokṣā (cuarto puruṣārtha).


Dharma indica las obligaciones de cada individuo en relación con sí mismo y con los demás. No es fácil definir el significado exacto del concepto de dharma, uno de los más importantes de la filosofía de la India. Incluye tanto las obligaciones éticas en los diferentes estados de vida, profesiones, etc., como un modo correcto de pensar y de vivir. En un sentido profundo dharma significa toda actividad que se espera de una persona que quiere adecuarse al orden de las cosas y del universo en el que vive. Artha se refiere al esfuerzo por conseguir la necesaria prosperidad material para desenvolverse en la vida. Kāma indica la tendencia a alcanzar satisfacciones psicofísicas, que debe estar gobernada por dharma para evitar una actitud egoísta y puramente materialista.


Además de estos tres ideales, se encuentra el deseo por la liberación final al que se le llama mokṣa. Este cuarto puruṣārtha implica la conciencia de la existencia de algo que permanece más allá de este mundo transitorio. Mokṣā o mukti significa liberación, al provenir de la raíz -muc- que significa “liberar”. Se refiere tanto al acto de ser liberado como al estado de liberación final que alcanzan aquellos seres finitos.


Curso de Filosofía e Historia de la India con Sebastián Berrittella el sábado 29 de febrero