El uso del Fideicomiso en la planeación patrimonial

Autor: Juan Miguel Castro Alcocer - Consultor Fiduciario y Mediador Privado.

 

Todos nosotros a lo largo de la vida pasamos por diferentes eventos que pueden ser planeados o hasta cierto punto esperados como por ejemplo independizarse de los padres o el nacimiento de un hijo, los cuales traen consigo un significado positivo y crecimiento personal. Sin embargo, existen otros eventos que pueden desencadenar una crisis y por lo tanto una reorganización en la vida cotidiana, lo cual puede llegar a ser sumamente abrumador como por ejemplo el padecimiento de una enfermedad, un accidente o la muerte de un ser querido; si bien este tipo de situaciones son impredecibles, existen recursos que podemos utilizar a nuestro favor o de nuestros seres queridos para aminorar el impacto negativo que pudieran tener este tipo de eventos en nuestro entorno familiar, uno de estos recursos se relaciona con la denominada Planeación Patrimonial.

 

Contar con una planeación patrimonial es básicamente tener en orden los bienes que hemos obtenido a lo largo de la vida sean estos bienes muebles, como las acciones, carros, entre otros; o bienes inmuebles, como una casa o departamento, así como el dinero que hemos ido ahorrando con el paso del tiempo y poder disponer o hacer uso de ellos en el momento en el que lo necesitemos o nuestros seres queridos lo requieran.

 

 

Por lo que contar con una adecuada planeación patrimonial permite afrontar de una mejor forma aquellas situaciones impredecibles que nos pudieran afectar en lo personal y en lo económico. Esta planeación se puede hacer a través de diferentes herramientas, las cuales se pueden ir complementando unas con otras, como por ejemplo el testamento, la voluntad anticipada, seguro de gastos médicos mayores y, por supuesto, el Fideicomiso.

 

Realizar un Fideicomiso de Planeación Patrimonial ofrece a la persona que lo formaliza diferentes ventajas entre las que se encuentran:

 

  • Establecer reglas claras de lo que sucederá con el patrimonio del Fideicomiso en caso de que la persona que lo aportó presente algún tipo de discapacidad o enfermedad que le impida tomar decisiones, por lo que en el mismo Fideicomiso se puede establecer un comité técnico que instruya acerca de cómo se va a distribuir el patrimonio para proteger el bienestar y salud del mismo fideicomitente (pago de doctores, terapias, medicamentos, etc.).

 

  • De igual forma, la persona puede establecer los tiempos de entrega del patrimonio existente en el fideicomiso en caso de muerte, por ejemplo, entregar porcentajes del patrimonio conforme el o los beneficiarios cumplan cierta edad.

 

  • Una de las principales ventajas es el hecho de que la transmisión de los bienes a los beneficiarios después de la muerte del fideicomitente es mucho más ágil en comparación con un testamento, puesto que no hay necesidad de llevar a cabo un juicio de sucesión, pues es el fiduciario el responsable de transmitir los bienes conforme a lo establecido en el Fideicomiso.

 

  • La posibilidad de poder disponer de los bienes que aporta al mismo en vida, inclusive darle la instrucción a la institución fiduciaria de que se le revierta la propiedad de lo aportado, hay que tomar en cuenta que este tipo de fideicomisos son revocables y solamente bajo ciertas circunstancias adquieren el carácter de irrevocables como lo son la muerte y la incapacidad.

 

  • Confidencialidad frente a terceros, ya que existe un cambio de propietario al aportar determinados bienes, como las acciones o los inmuebles, creando de esta forma un patrimonio autónomo, por lo que los actos que se celebren con éstos una vez aportados al fideicomiso son a través de la institución fiduciaria.

 

  • Los bienes que la persona aporta a un fideicomiso son inembargables, por lo que son protegidos contra cualquier eventualidad que la persona pudiera tener como resultado de un juicio posterior a la formalización del fideicomiso.

 

  • De igual manera, existen fideicomisos patrimoniales que pueden gozar de beneficios fiscales como es el caso de aquellos destinados a garantizar la educación de los hijos hasta nivel licenciatura.

 

  • La persona puede cambiar a sus beneficiarios o aumentarlos en el momento que lo considere.

 

Por otra parte, al formalizar un fideicomiso de planeación patrimonial, es importante definir cuales son los bienes que se van a aportar al mismo, así como las finalidades que se van a perseguir al constituirlo, pues habrá personas que le den prioridad a que por medio del mismo se garantice la educación de los hijos a través de los recursos que ingresen y los rendimientos que se generen, o hay quienes su principal interés sería en que haya una claridad en cuanto a cuales son los bienes que le van a corresponder a cada uno de los beneficiarios al momento de la muerte del fideicomitente, previniendo posibles conflictos familiares. De tal forma que es importante acercarse a una institución fiduciaria que tenga experiencia en este tipo de temas para asegurarse que el fideicomiso va a cumplir con las finalidades que se desean.

 

Así pues, realizar un fideicomiso de planeación patrimonial puede ofrecer cada una de las ventajas aquí descritas y lo importante es que a través de esta figura legal tenemos la oportunidad de hacer frente ante situaciones inesperadas y regalar a nuestros seres queridos y a uno mismo una mayor tranquilidad patrimonial.