La Narrativa del miedo

 

 

 

Por Ximo Valls* @XimoVallsM

 

El miedo no existe. El miedo solo vive en tu mente, en la mía, en la de todos, no es real, no es tangible y no es físico. Sin embargo, tampoco lo son las normas sociales, los valores o las ideas y con ellas vivimos y convivimos en el día a día, son construcciones mentales, acuerdos y códigos creados por nosotros que no habitan en ningún lugar físico, solo mental. Entonces, ¿el miedo es o no es real? Parece confuso.

En nuestro mundo existen mínimo dos realidades, la realidad física y la realidad mental, la segunda, se trata de aquellas construcciones mentales, marcos y recreaciones que tú construyes, son tus creencias en definitiva. Si crees en dios, en tus capacidades o en ciertos valores, eso está en tu realidad mental. Y déjame decirte, que ahí sí existe el miedo también, en tu realidad mental. Sí, digamos que la frase “el miedo no existe” tenía trampa.

 

El miedo no existe físicamente, pero sí se manifiesta físicamente. Cuando tenemos miedo ante algo nuestro cuerpo reacciona, se dispara el cortisol, crece tu sudoración, temblores, ansiedad, boca seca y un sin fin de sensaciones más, nada agradables. Es innegable reconocer la relación pensamiento-realidad.

 

Existen factores que afectan la existencia del miedo en nuestras vidas 1)experiencias vividas 2)creencias limitantes y 3)condición social y especialmente destacaría 4) la narrativa propia, que une a todas las anteriores.

 

1) Experiencias vividas, nos referimos a nuestras propias experiencias de vida respecto a cualquier tema, tenemos cada uno de nosotros diferentes experiencias en relación a la seguridad, dinero, relaciones personales y en definitiva cualquier cosa que nos podamos imaginar. Por lo tanto, tú experiencia condiciona la aparición del miedo.

 

2) Creencias limitantes, ¿qué creemos sobre el mundo?, se trata de la realidad mental que creamos respecto a cualquier tema, teniendo experiencia o no respecto al mismo, es decir, puede estar fundamentada o no la creencia, sin embargo, eso es indiferente, nos comportamos en función de nuestras creencias y nos aferramos a ellas para dar sentido a la realidad que vivimos, nos sirven de guía en el camino.

 

3) Condición social, queramos o no estamos condicionados socialmente por los demás, somos seres sociales y eso implica conexión con los demás, entre otras cosas, conexión con sus creencias, ideas y paranoias, sí, paranoias, podemos ser altamente influenciados por los demás, un ejemplo claro es la gripe aviar en España y su gestión, el gobierno de España terminó pagando un dineral para comprar vacunas que no se usaron más que para generar calma social.

 

4) La narrativa propia, el factor más importante y es el factor clave que determina la existencia o no del miedo finalmente. La narrativa propia es el significado que le damos a lo que nos sucede y vemos, su lectura, su interpretación y en función de eso sentimos, pensamos y nos comportamos. Un ejemplo muy común es el de adultos con miedo a nadar que se asocia a cómo aprendieron a nadar, si los tiraron al agua sin ayuda alguna, y en consecuencia, su narrativa fue de miedo a revivir esa situación.

 

Y de narrativas va el asunto, para construir un relato creíble y que te influya se necesita jugar con todos los factores mencionados, para construir la narrativa del miedo, para que lo sientas con todos y cada uno de tus sentidos.

 

 

Si se logra jugar con tus creencias y experiencias bajo una narrativa que puedas adoptar como creíble, te estarían metiendo, y tú sintiendo, el miedo que buscaban provocar.

 

Hablemos ahora de la emoción opuesta al miedo, la esperanza, en teoría, la emoción más fuerte y más usada en campañas y relatos de comunicación. En principio podríamos pensar que una bloquea a la otra, es decir, la esperanza es el antídoto al miedo. Pues bien, esto último no es del todo cierto, si estás en baja forma y no haces ejercicio la esperanza de estar atlético no suele ser una motivación crucial para salir mañana a correr a las 6 am, sin embargo, si tienes miedo a morir joven y tu estado de salud no es precisamente bueno, ese miedo, puede ser mucho más motivador que la esperanza, para tomar acción. En resumen, el miedo se puede combatir con el miedo.

 

En política, los medios de comunicación y políticos nos hablan del miedo, unos bajo el interés informativo y otros bajo el interés de manipularlo, miedo a la delincuencia, miedo a la mala economía, miedo al rechazo social y un sin fin más. Quieren estar presentes en nuestro día a día, pero la decisión de que estén o no la tenemos cada uno de nosotros, ellos crean una realidad mental, tú decides si se la compras o si construyes la tuya propia.

 

Escrito esto, ante cualquier narrativa del miedo que nos intenten o te intentes hacer creer, y lo logre, la puedes combatir de muchas formas y una de ellas es si logras averiguar que miedo puede vencer al otro. C&E

 

 

XIMO VALLS

Ximo Valls llegó a México en 2015 para hacer frente a uno de los países con los procesos po- líticos más demandantes para los consultores y estrategas en el área de comunicación elec- toral y de gobierno. Este politólogo español en sólo tres años ha participado en proyectos importantes y hoy por hoy un hombre clave en Elemental Comunicación Estratégica, una firma joven que planea imponer sus propios estándares en el sector.