• Revista VOS

¿Qué son las dietas blandas?

Se aconseja tomar la dieta blanda después de un periodo de ayuno por enfermedad grave, cirugía digestiva, gastritis, cólico, úlcera, episodios de diarrea o vómitos, entre otros


Por: Emily Oviedo M./ prensa@representacionesag.org

Todos hemos oído hablar de la dieta blanda, la cual tomamos habitualmente cuando tenemos algún problema digestivo. Pero ¿De verdad sabemos qué alimentos componen esta dieta y en qué casos hay que tomarla? Se aconseja tomar la dieta blanda después de un periodo de ayuno por enfermedad grave, cirugía digestiva, gastritis, cólico, úlcera, episodios de diarrea o vómitos, virus intestinal (a los que son tan propensos los niños) y, en definitiva, también tras cualquier patología leve del aparato digestivo, incluso las que no requieren de atención médica.


¿POR QUÉ HACER UNA DIETA BLANDA?

El único motivo para hacerla es que lo recomiende el médico.

Lo más habitual es que lo haga cuando hay una enfermedad intestinal como la gastroenteritis que provoca trastornos como diarrea, náuseas o vómitos. El objetivo es darle poco trabajo al estómago y también detener las deposiciones demasiado frecuentes.


También puede seguirse cuando hay problemas en dientes o encías que así lo indiquen. O cuando hay problemas para tragar por una inflamación del esófago o de la garganta. Pero también puede ser necesaria en caso de operación quirúrgica, para prepararse para someterse a ella y/o tras haberla sufrido. También en otros casos, como cuando hay que someterse a una colonoscopía por ejemplo.


Este tipo de dieta contempla la ausencia de:

Cítricos.

Alimentos que produzcan gases.

Tomate frito.

Vinagre.

Alcohol.

Bebidas carbonatadas.

Salsas.

Picante.

Cafeína.

Salsas.

Dulces.

Alimentos grasos, entre ellos los fritos.


Recomendaciones generales de la dieta blanda:

Comer pocas cantidades varias veces al día.

Que la comida esté tibia.

Cocinar con poca sal, sin condimentos y con poco aceite.

Masticar bien y comer despacio.

Reposar un rato tras las comidas.

Hay que comer varias veces al día y en poca cantidad. Los alimentos hay que ingerirlos correctamente. Es muy importante masticar bien los alimentos y comer despacio para facilitar al máximo la digestión. De esta forma, evitaremos tragar aire y, con ello, la formación de gases. Por último, se debe procurar reposar un rato tras las comidas.