Trabajen tú, y tu dinero

 

Planear y calcular los gastos mensuales y con base en ese número buscar un trabajo para cubrirlos es, en el mejor de los casos, la manera óptima de manejar nuestras finanzas. Cuando nuestros ingresos cubren o hasta superan nuestros egresos.

 

 

Esa es la meta, o al menos así fue como nos lo enseñaron. Trabajar durante años siguiendo esta misma rutina. No es fácil, y menos cuando otros gastos empiezan a surgir, gastos que no se tenían contemplados al inicio. Es entonces cuando los ingresos no son suficientes para cubrir los gastos, y por ende necesitamos tocar la puerta de nuestro jefe y pedir un aumento, o buscar un nuevo trabajo, donde esta misma rutina se repetirá.

 

Dejamos nuestras finanzas a la voluntad de alguien más, al dejar que alguien más le ponga precio y valor a nuestro trabajo.

 

Cambiemos la perspectiva. No me refiero a levantarse el día de mañana y renunciar. Me refiero a invertir, para que mientras nosotros trabajamos, también trabaje nuestro dinero. Convirtámonos en los patrones de nuestros ahorros, y pongamos el dinero a trabajar.

 

 

¿Cómo?, aquí está el punto crucial. Una manera sencilla de lograrlo es ahorrando, y utilizar estos ahorros para invertir en negocios rentables. Ese "piquito" que sobra al terminar la quincena ahorrémoslo, hasta que ese "piquito" se convierta en una cantidad suficiente para iniciar un pequeño negocio. Enfoquémonos en eso, en crear fuentes de ingreso para nosotros, hasta que todos nuestros gastos sean cubiertos por estos nuevos negocios.

 

No es fácil, pero durante las próximas semanas compartiremos consejos y maneras sencillas para que cualquier persona pueda lograrlo.

 

JH