“Vigilantes digitales” en México

 

 

 

Evolución de los movimientos y activismos digitales creando nuevas formas de hacer comunidad

 

Roberto Plasencia*. @RobertoPlasenci. Hoy por hoy, el uso e importancia de las TIC´s ha sido un referente importante, específicamente mediante su aplicación a través de las redes sociales en procesos de colaboración y organización, campañas políticas, esfuerzos de democratización en sociedades, luchas por los derechos humanos, de los animales y como respuesta ante desastres naturales, etc. Sus usos y aplicaciones en causas comunes han evolucionado de diferentes maneras en todo el mundo, dependiendo el contexto político, social y económico por lo que estén pasando. De los cuales podríamos mencionar muchos ejemplos de movimientos realizados por grupos o colectivos, o activistas que marcaron una época en la historia. Todo esto mediante el activismo digital, entendiéndolo como esta capacidad de los internautas para buscar conectar a la ciudadanía, organizarse y lograr objetivos específicos.

 

En México, de acuerdo al estudio Tecnología digital en México en 2019[1] elaborado por la plataforma de gestión de redes sociales Hootsuite ha lanzado los resultados de su estudio, en el que destacó que el uso de redes sociales en el país se ha incrementado en un 9% durante los últimos 12 meses, con lo que ha llegado aproximadamente a los 83 millones de usuarios.

 

Además, el informe anual destaca que el 65% de los mexicanos ya cuenta con acceso a internet, de hecho, la penetración de este servicio en el país se incrementó un 12% durante los últimos 12 meses, hasta alcanzar los 85 millones.

 

 

También el uso de dispositivos móviles se ha incrementado en el país, ya que de acuerdo a sus cifras, ya se cuenta con 78 millones de usuarios móviles en México, lo que representó un incremento del 13%. De hecho los dispositivos móviles son en gran medida responsables del incremento del uso de las redes sociales en México, ya que el 93% de ellos accede a alguna de estas plataformas. Las redes sociales con más cibernautas activos son Facebook, Youtube, WhatsApp, Fb Messenger y Twitter.

 

 

Así mismo, también los niveles de participación del activismo digital en nuestro país se han incrementado en comparación con años anteriores, a su vez, igualmente se han ido desarrollando de diversas manifestaciones, tanto en lo político como en lo social. Esto, gracias a la participación ciudadana mediante la conformación de grupos con causas afines; estos “movimientos digitales” se han conformado gracias a los “voluntarios digitales” y que comienzan su apoyo con un “click” a todo tipo de motivos para ayudar desde cualquier lugar con una conexión a internet.

 

Además, este voluntarismo digital se realiza bajo un costo debido a que hay empatía con las causas y al difundirlo obtienen un tienen mayor alcance para promover la identidad colectiva de la causa, vinculando y conectando entre una población dispersa, creando redes de activistas digitales y, con ello, de visibilidad y viralización tanto en lo local como a nivel internacional. De tal manera que, este contacto a través de los varios canales digitales permitan alcanzar a un mayor número de personas, pasando incluso por alto a los medios de comunicación masivos tradicionales. La esencia de organizar comunidades, movimientos digitales locales o masivos desde las redes sociales, es precisamente gracias a la difusión y conectividad que se construye socialmente y que por lo tanto, conlleva a la estructuración de una realidad común entre la sociedad.

 

 

Si bien en México se ha desarrollado un activismo digital segmentado a favor de defensas y diversas causas; como de derechos humanos, migración, libertad de expresión y de libertades de preferencias sexuales; ecología, protección y defensa del medio ambiente y animales, así como temas artísticos y culturales. Hoy en día, van surgiendo más causas y defensas, más movimientos de conciencia, organización y difusión acerca de los temas que se van acentuando y que requieren ser atendidos con urgencia, por ejemplo, de combate a la violencia de género y feminismo; se han desarrollado activismos más consolidados, colectivos que defienden temas muy específicos, estrategias de difusión de información con nuevas formas e ingenio, las cuales son complementadas con la actividad constante en redes sociales digitales, como Twitter, Facebook, WhatsApp, etc., en las se realizan actividades relacionadas con la convocatoria a eventos, movilizaciones, viralizar sus temáticas y generación del diálogo con la comunidad en la que interactúan.

 

Cada día se van incrementando comunidades mediante el activismo que se van desarrollando en las redes, haciéndolas bastante cercanas y afianzadas, estas pueden ser para convocar a una rodada en bicicleta por la ciudad, programas de donación, por ejemplo de croquetas o adopción para animales; reforestaciones, etc., hasta convocatorias para marchas y protestas.

 

Por consiguiente, esta suma de voluntades ciudadanas, los internautas dejan de ser observadores para convertirse en “vigilantes digitales”, por ejemplo, programas implementados en Ciudad de México, Chiapas, Jalisco, Cd. Guadalupe, etc., solo por mencionar algunos; formados aproximadamente hace 3-4 años. Dónde en el caso de la Ciudad de México, los ciudadanos crean cuentas específicas o desde cuentas personales para denunciar y difundir actividades irregulares, en Chiapas existe la App “Ciudadano vigilante” consistiendo en una aplicación gratuita para equipos móviles (teléfonos tipo Smartphone), en la cual la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana ofrece a toda la ciudadanía diversos servicios orientados a la prevención y seguridad personal y familiar. Constituyendo un vínculo más cercano entre el Gobierno y sociedad, de tal manera que la ciudadanía participa denunciando y vigilando lo que acontece en su comunidad; en Cd. Guadalupe existía una app para que los habitantes reportaran los baches y fueran arreglados, este programa después sería implementado en la Cd. de México.

 

 

En contraparte, estas organizaciones y conformaciones de voluntades digitales ciudadanas, también se han venido conformando en el ámbito político, no refiriéndonos al activismo digital que realizan las instituciones políticas, ni mucho menos al uso de bots y líneas de acción para posicionamientos; sino en esta ocasión, nos referimos particularmente en procesos electorales, toda vez que ante cada proceso electoral prevalecen la desconfianza y ultranza por la obtención del poder en las urnas.

 

Bajo estos referentes y, ante llamados de los institutos electorales a la necesidad que las organizaciones civiles acompañen en las denuncias de actividades irregulares, tanto a partidos políticos como a candidatos. Los ciudadanos han tomado el poder de participar, vigilar y denunciar hechos de acciones ilícitas a través de las redes sociales lo cual ha permitido evidenciar las actuaciones corruptas o maliciosas. Muestra de ello, los podemos ver en las elecciones del 2018 dónde los ciudadanos reportaban todo lo acontecido durante la jornada electoral para así evitar fraudes y denunciar anomalías, así mismo, en las internas del Partido Revolucionario Institucional; la ahora ex priista Ivonne Ortega, hizo un llamado a la militancia del partido a convertirse en “militantes vigilantes” para evidenciar las actividades irregulares que se preveían ante la elección del partido. Operativo que ya había sido implementado por ella en elecciones pasadas pero con los ciudadanos para cuidar las elecciones. Mediante el operativo #MilitanteVigilante, militantes pudieron reportar y denunciar lo que acontecía en los estados durante la elección.

 

Finalmente, y a manera de conclusión pretendo abonar a los diagnósticos, ideas, causas y ser una perspectiva para coadyuvar al meollo de cómo ha ido evolucionado el activismo digital en México.

 

Sin duda, cada año el uso de redes sociales en México se incrementa, no obstante no todos los usuarios le dan un uso para ejercer un activismo; empero, la participación en redes para causas comunes se ha incrementado en comparación con años anteriores, dichas causas colectivas van generando segmentaciones que permiten agruparlas en listas (caso twitter y whatsapp), así como bases de datos, con el fin de crear redes digitales y comunidades afines entre la población, dependiendo la causa a la que sea afín.

 

Hace unos años atrás, “los movimientos digitales nos abrieron camino”, hoy en día, las causas tienen un mayor auge gracias a la conformación de “voluntarios digitales” que simpatizan con los mismos proyectos, permitiendo organizarse y consolidarse en movimientos colectivos que mediante conectividad, vinculación, difusión, posicionamiento y viralización de sus ideas, pueden dar importantes cambios en el cauce de sus fines comunes.

 

 

Cada día más, los internautas mexicanos han usado las redes sociales como herramientas para denunciar y evidenciar actividades irregulares, falta de servicios, extender solidaridad, solicitar apoyos de búsqueda de animales y personas, etc.; los ciudadanos han dejado de ser observadores, tomaron el poder de participar para convertirse en activistas y vigilantes de lo que acontece en sus comunidades, ciudades y país. Así mismo, los representantes han generado programas para atender estas demandas y participación que se suscitan; creando canales de comunicación directa y vinculación con la ciudadanía.

 

Los ciudadanos “voluntarios y vigilantes digitales” coadyuvan y fortalecen la participación, la democratización, el cumplimiento de los deberes y obligaciones de los políticos, los servidores públicos y de la ciudadanía en general en su actuar; en aras de mejora de un buen gobierno y una mejor sociedad. Grandes movimientos, causas de solidaridad, denuncias electorales y evidencias, se han gestado gracias a esa evolución de participación en redes sociales, interés y suma de voluntades de activistas digitales que adoptan causas y las llevan a cabo, empezando por teclear y plasmar un sentir común en una red social. C&E

 

[1] https://hootsuite.com/es/pages/digital-in-2018-mexico

 

 

ROBERTO PLASENCIA

 

Roberto es politólogo y administrador público de profesión, cuenta con especialidades en Administración Municipal, Derecho electoral y Comunicación política. Desde sus inicios en política ha participado en diversas campañas políticas operando en análisis electoral, territorio, redes sociales y movilización. Está compro- metido en colaboraren la arena política, orientando sus capacidades analíticas y estratégicas para contribuir en la mejora continua del que- hacer político a través de sus conocimientos y experiencias.